lunes, 6 de julio de 2009

Mi regreso al país de las Maravillas

Hoy regrese al país de las Maravillas y me di cuenta que muchas cosas andaban más extrañas que nunca. Comprendí, que como todo lugar del mundo, después de tantos años sin visitarlo, ¡Cambian!, y que ya no tenia que correr tras un Conejo Blanco, que su perpetua preocupación sobre el hecho de llegar tarde ya no era su única característica notable; Que Tweedledum y Tweedledee en vez de cantar aquel cuento de La Morsa y El Carpintero, contaban el cuento de Tío Coyote y Tío Conejo; Y ese personaje tan delirante, esa Oruga que luego se transformara en una bella Mariposa, esa que fue capaz de hacer vocales con el humo de su pipa, termino por convertirse en un Ave Fénix; Alcance ver a la Reina de Corazones muy obesa, y supe que mando a decapitar a todas las cartas de trébol, porque nunca encontró una de cuatro hojas; Que al Gato Risón le falta un diente y que se le dificultaba mucho el hecho de desaparecerse; Que el sombrerero loco y la liebre por fin estaban celebrando un cumpleaños; Y que Alicia ya no era la que orientaba mis pasos.